Cuando diversas variantes del gusano Bagle, como por ejemplo Bagle.F, Bagle.G, Bagle.H, Bagle.I, Bagle.N y Bagle.O, se propagan a través del correo electrónico, pueden llegar al ordenador afectado en un fichero adjunto con formato ZIP y protegido mediante contraseña. Dado que estos ficheros están encriptados utilizando dicha contraseña, los programas antivirus no pueden analizar su contenido para comprobar que están libres de malware antes de ser descomprimidos. Por lo tanto, cuando uno de estos ficheros llega a un ordenador, el antivirus no es capaz de avisar al usuario de que el fichero está infectado. Esto puede inducir a un falso sentimiento de seguridad acerca del mismo. Sin embargo, estos ficheros pueden ser detectados antes de que el usuario los abra. Los productos Panda detectan estos ficheros, generados por las diferentes variantes del Bagle, como W32/Bagle.pwdzip. |