Por una parte, los resultados de su infección provocan pequeñas bromas que no siendo dañinas realmente, si son molestas. Del mismo modo el troyano también abre una puerta trasera para que estas acciones puedan tener lugar. Este es el factor que permite considerarlo como peligroso ya que, mediante esa comunicación con el exterior (sin que el usuario sea consciente de ella), se podría violar la intimidad de los datos existentes.
Como alguna de las acciones que lleva a cabo sin revestir problemas serios, sino más bien molestas, podríamos destacar las siguientes: apertura de la bandeja del CD-ROM, movimiento autónomo del ratón, desaparición de la barra de tareas o el botón de inicio, etc.
En otro sentido, el troyano debe realizar todos los cambios necesarios para que se pueda producir la conexión desde otros ordenador con el infectado. Este tema ya es más serio y peligroso por que con ello logra que alguien pueda acceder al sistema, sin permiso del usuario propietario del mismo.
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